Goleman define el concepto de Inteligencia Emocional como la habilidad de comprender y manejar nuestras emociones y las de quienes nos rodean, en la forma más conveniente y satisfactoria.
La Inteligencia Emocional se basa en la capacidad para comunicarnos eficazmente con nosotros mismos y con los demás, estas habilidades no son algo innato sino aprendido, por lo que siempre podemos mejorarlas.
Al hablar de emociones se refiere a las actitudes (es decir, las creencias cargadas de emociones que nos predisponen a actuar en forma congruente con ellas), y a las reacciones automáticas (no voluntarias ni conscientes) con contenido emocional.
Según Goleman, las personas con Inteligencia Emocional poseen las características siguientes:
- Comprenden las emociones, deseos y necesidades, propias y ajenas, y actúan sabiamente en función de ellas.
- Manejan adecuadamente sus sentimientos y los de los demás y toleran bien las tensiones
- Son independientes, seguras de sí mismas, sociables, extrovertidas, alegres y equilibradas.
- Su vida emocional es rica y apropiada, y cuando caen en un estado de ánimo adverso, saben salir de él fácilmente, sin quedar atrapadas en sus emociones negativas.
- Tienden a mantener una visión optimista de las cosas y a sentirse a gusto consigo mismas, con sus semejantes y con el tipo de vida que llevan.
- Expresan sus sentimientos adecuadamente, sin entregarse a arranques emocionales de los que después tendrían que arrepentirse.
Goleman diferencia entre inteligencia emocional intrapersonal e interpersonal. La primera es muy similar a la autoestima, mientras que la segunda está muy relacionada con las HH SS.
